De Facebook: Acontecimientos importantes

En Facebook tienen en la página principal de cada uno, llamada muro, lugares donde uno supuestamente se da a conocer: profesión, familia, estudios, hobbies, etc. Y de ahí en adelante pues se entra ya en el compartir con los amigos los eventos, las experiencias, quejas, alegrías de su vida. Es una extraordinaria red social, sin duda, con ella estamos menos solos.

Uno de esos lugares del muro está dedicado a los Acontecimientos importantes de nuestra vida. Si quieres escribes ahí lo que ha significado para ti eso, cuáles han sido esos momentos.

Yo he tenido muchos, suficientes. Bellos y horrendos. Elegí escribir solo dos, hasta el momento dos. Son los que copié abajo. Es probable que más adelante continúe añadiendo eso que llamamos acontecimientos importantes de nuestra vida, pero los escribiría aquí en mi blog. Par no escandalizar más a mis “amigos” facebookeanos de lo que ya he hecho.

Vida profesional

Periodista cubanoamericana radicada en Estados Unidos desde 1962. Fue editora y columnista del periódico El Nuevo Herald por 25 años y anteriormente jefa de redacción y editora de reportajes del Noticiero del Canal 23, Univisión, y documentalista del Canal 51, Telemundo. Tiene una Maestria en Literatura Comparada de la Universidad de Puerto Rico. Ganó el premio Guillermo Martínez Márquez Excellence in Journalism Award por un artículo investigativo publicado en El Nuevo Herald y cuatro Emmys por tres documentales transmitidos por los canales 23 y 51. Tiene un libro publicado de 1998, La sonrisa disidente.

1 de junio de 2019

25Justo J. Sánchez, Luis Miguel Valdes y 23 personas más11 comentarios1 vez compartidoMe gustaComentarCompartir

Comentarios
  • Ana Kika Bueno, pero tienes que decir claramente quien es esta persona tan valiosa. 😌Eliminar u ocultar esto
  • Esther DelonEsther Delon Fabulosa mi amiguita. Qué maravilla 👏👏♥️♥️👏👏👏👏
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  • Marta Moreno Un “curriculum” maravilloso. Que honra ser tu amiga !!Eliminar u ocultar esto
  • Regina Coyula Pérez-Puelles Antes de saber eso, ya me caías bien. Ahora además te admiro y me pregunto una pregunta q sin dudas alguna vez te habrás hecho: cuál hubiera sido tu vida de quedarte en Cuba.Eliminar u ocultar esto
  • Dora Amador Quizá mejor, no en términos materiales, pero sí identitarios, emocionales, psicológicos. No le deseo el desarraigo infantil que crece contigo a nadie. La salida es una mutilacion, yo no lo sabría decir. Pero sí puedo con toda certeza asegurar que la sa…Ver más2
    • Regina Coyula Pérez-Puelles Gracias por el texto!
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      • Esther DelonEsther Delon Muy doloroso. Yo vi llegar a los niños solos y fue muy pero muy triste. Yo no me hubiese separado de mi hija, pero los padres hicieron lo que creyeron mejor, en aquel momento.
    • Viva 🇨🇺 Cuba libre.
      Un fuerte abrazo.1Eliminar u ocultar esto
  • Regina Coyula Pérez-Puelles Tu caso (q no fue único) forma parte del daño antropológico q hemos sufrido como.sociedad1Eliminar u ocultar esto
  • Dora Amador Si, hay miles o cientos de miles de casos que han destrozado a personas. A mí siempre me ha dado una inmensa compasión las parejas enamoradas que se tuvieron que separa y no nos más se unieron o se vieron. Tantas cosas. Me imagino por ejemplo una mucha…Ver más2Editar o eliminar esto
  • Maria Elena LarreaMaria Elena Larrea Felicidades! Todo eso y más te mereces por tu gran capacidad intelectual.Eliminar u ocultar esto
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Liberación

Hace unos minutos publiqué aquí unas palabras sobre mi vida profesional, que Facebook coloca en el muro personal con el título de Eventos Importantes. Y la ilustración que puse es un muñequito pasando trabajos para escalar en su carrera y vencer obstáculos, trabajos y zancadillas tan comunes en el mundo corporativo. Esa ardua ascensión es con el objetivo de lograr llegar al llamado “éxito”. Resulta cómico, pero no errado. Al final, cuando llega a la cima, la muñequita (se trata en este caso de mí) coloca una bandera. Llegó a la cumbre. Para reírse. El éxito no radica en títulos ni en premios ni en profesión elegida donde te haya ido bien ni en dinero ni en prestigio, nada de eso. El llamado éxito radica en amar y ser amada, en vivir con una consciencia ética basada en valores cristianos, en tener un corazón misericordioso, y last, but not least: en ser quien eres, en serle fiel a tu fibra más íntima, la que te define, la que te dio Dios al momento de crearte con todo su amor. Ese es tu verdadero yo. 
Yo sobreviví inmersa en un falso yo por largos años en mi vida profesional, social y hasta familiar. He sufrido mucho por eso, porque es como llevar una doble vida, tratando de que no te discriminen, te rechacen, te desprecien al no ser como “los otros” “normal”. No lo soy, porque la norma es ser heterosexual, yo soy homosexual, desde que nací. Mi primer amor platónico fue una niña en mi escuela, y yo no entendía mis sentimientos, pero sabía que no eran normales, eran raros, lindos, encantados, atrayentes. Nos pasa a muchas y muchos hasta que más o menos llegamos a la pubertad. 
La bandera que aparece arriba de este escrito es la del arcoíris, la bandera gay. 
Y me siento más en paz conmigo misma y con Dios desde el momento en que decidí dejar de ocultar lo inocultable, porque a fin de cuentas todo el mundo siempre lo ha sabido: es tortillera, es invertida, es del otro lado, es pata, es cachapera). Pero al ser un tema tabú en nuestra sociedad y condenable en la Iglesia católica, a la cual pertenezco (si, soy gay y católica) hasta hace relativamente poco, mi sentimiento era de vergüenza, de punzantemente distinta. Soy de una generación que está en el umbral de la muerte. Soy de la tercera edad, se podrán imaginar lo conmovida y feliz que me siento al ver las nuevas generaciones liberadas, al escuchar y ver al papa Francisco, su aceptación amorosa de las uniones civiles entre dos Mujeres o dos hombres. Al saber que tiene amigos queridos gay, que invitó a almorzar al Vaticana un transexual con su esposa. Ambos españoles. En un momento un homosexual le preguntó con lágrimas en sus mejillas: “Papa Francisco, usted cree que en el cielo habrá algún lugar para mí?” A lo que le respondió Francisco: “Claro que si, Dios te creó como eres y te ama como eres”. 
Habrá dicha mayor para un gay católico que escuchar esas palabras? Como cuando en el ue lo de Brasil a Roma un periodista le preguntó qué pensaba de los homosexuales. Y ardió Troya con la respuesta histórica de Francisco que salió en primera plana de todos los periódicos y canales de TV: “Si una persona es de buena fe, busca a Dios y es gay, quién soy yo para juzgarla?”
Amigos, estamos terminando la Pascua, llega el verano y así sigue el tiempo pasando. Qué bueno. Cada día es un regalo, un don porque dar gracias a la vida. Día a día. 
En esta red social hay de todo, y conversamos de todo. Hoy sentí la necesidad de hablar de este tema espinoso, repugnante para muchos. Quien me quiera bloquear, que lo haga de inmediato, no me interesa su amistad. Tengo muchos intereses en la vida, no los voy a extrañar.
Aunque arriba de este escrito, debajo de la bandera dice Coming out, que en español diríamos Saliendo del Closet, debo aclarar ue nunca estuve encerrada en uno, llevaba doble vida: una personal e íntima como si fuera algo condenable, y otra profesional, en la que no fui feliz, tuve enemigos poderosos que utilizaban mi “otredad”. Para hacerme daño, me he sentido discriminada hasta por amigos intelectuales cubanos a quien yo admiraba mucho. Doloroso. Pero ya pasó. Ahora lo digo contenta y colmada de paz y amor: soy gay y católica, entre otras cosas, porque una es muchas cosas, no solo somos definidos por nuestra orientación sexual.
Abrazo a tod@s l@s amig@s de esta red social.

46Liza Villarino, Luis Miguel Valdes y 44 personas más53 comentarios2 veces compartidoMe gustaComentarCompartir

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Dora Amador

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Coming Out1 de junio de 2019

Hace unos minutos publiqué aquí unas palabras sobre mi vida profesional, que Facebook coloca en el muro personal con el título de Eventos Importantes. Y la ilustración que puse es un muñequito pasando trabajos para escalar en su carrera y vencer obstáculos, trabajos y zancadillas tan comunes en el mundo corporativo. Esa ardua ascensión es con el objetivo de lograr llegar al llamado “éxito”. Resulta cómico, pero no errado. Al final, cuando llega a la cima, la muñequita (se trata en este caso de mí) coloca una bandera. Llegó a la cumbre. Para reírse. El éxito no radica en títulos ni en premios ni en profesión elegida donde te haya ido bien ni en dinero ni en prestigio, nada de eso. El llamado éxito radica en amar y ser amada, en vivir con una consciencia ética basada en valores cristianos, en tener un corazón misericordioso, y last, but not least: en ser quien eres, en serle fiel a tu fibra más íntima, la que te define, la que te dio Dios al momento de crearte con todo su amor. Ese es tu verdadero yo. 
Yo sobreviví inmersa en un falso yo por largos años en mi vida profesional, social y hasta familiar. He sufrido mucho por eso, porque es como llevar una doble vida, tratando de que no te discriminen, te rechacen, te desprecien al no ser como “los otros” “normal”. No lo soy, porque la norma es ser heterosexual, yo soy homosexual, desde que nací. Mi primer amor platónico fue una niña en mi escuela, y yo no entendía mis sentimientos, pero sabía que no eran normales, eran raros, lindos, encantados, atrayentes. Nos pasa a muchas y muchos hasta que más o menos llegamos a la pubertad. 
La bandera que aparece arriba de este escrito es la del arcoíris, la bandera gay. 
Y me siento más en paz conmigo misma y con Dios desde el momento en que decidí dejar de ocultar lo inocultable, porque a fin de cuentas todo el mundo siempre lo ha sabido: es tortillera, es invertida, es del otro lado, es pata, es cachapera). Pero al ser un tema tabú en nuestra sociedad y condenable en la Iglesia católica, a la cual pertenezco (si, soy gay y católica) hasta hace relativamente poco, mi sentimiento era de vergüenza, de punzantemente distinta. Soy de una generación que está en el umbral de la muerte. Soy de la tercera edad, se podrán imaginar lo conmovida y feliz que me siento al ver las nuevas generaciones liberadas, al escuchar y ver al papa Francisco, su aceptación amorosa de las uniones civiles entre dos Mujeres o dos hombres. Al saber que tiene amigos queridos gay, que invitó a almorzar al Vaticana un transexual con su esposa. Ambos españoles. En un momento un homosexual le preguntó con lágrimas en sus mejillas: “Papa Francisco, usted cree que en el cielo habrá algún lugar para mí?” A lo que le respondió Francisco: “Claro que si, Dios te creó como eres y te ama como eres”. 
Habrá dicha mayor para un gay católico que escuchar esas palabras? Como cuando en el ue lo de Brasil a Roma un periodista le preguntó qué pensaba de los homosexuales. Y ardió Troya con la respuesta histórica de Francisco que salió en primera plana de todos los periódicos y canales de TV: “Si una persona es de buena fe, busca a Dios y es gay, quién soy yo para juzgarla?”
Amigos, estamos terminando la Pascua, llega el verano y así sigue el tiempo pasando. Qué bueno. Cada día es un regalo, un don porque dar gracias a la vida. Día a día. 
En esta red social hay de todo, y conversamos de todo. Hoy sentí la necesidad de hablar de este tema espinoso, repugnante para muchos. Quien me quiera bloquear, que lo haga de inmediato, no me interesa su amistad. Tengo muchos intereses en la vida, no los voy a extrañar.
Aunque arriba de este escrito, debajo de la bandera dice Coming out, que en español diríamos Saliendo del Closet, debo aclarar ue nunca estuve encerrada en uno, llevaba doble vida: una personal e íntima como si fuera algo condenable, y otra profesional, en la que no fui feliz, tuve enemigos poderosos que utilizaban mi “otredad”. Para hacerme daño, me he sentido discriminada hasta por amigos intelectuales cubanos a quien yo admiraba mucho. Doloroso. Pero ya pasó. Ahora lo digo contenta y colmada de paz y amor: soy gay y católica, entre otras cosas, porque una es muchas cosas, no solo somos definidos por nuestra orientación sexual.
Abrazo a tod@s l@s amig@s de esta red social.46 Liza Villarino, Luis Miguel Valdes y 44 personas más 53 comentarios 2 veces compartido

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Dora Amador

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Lo divino que nos habita

En el alma”, dice el místico cristiano Meister Eckhart, hay “algo así como una chispa de la naturaleza divina, una luz divina, un rayo, una imagen impresa de la naturaleza divina”.. . . Pero tenemos que hacer contacto con esta chispa divina vaciándonos o soltando todo lo que nos ata. Y entonces conoceremos la unidad que ya existe”.

El maestro de origen indio Eknath Easwaran (1910-1999) lo expresa en términos similares:

“El objetivo real y más elevado de la vida. . . [es] descubrir esta chispa de lo divino que está en nuestros corazones. . . . Cuando nos damos cuenta de este objetivo, descubrimos simultáneamente que la divinidad dentro de nosotros es una y la misma en todos: todos los individuos, todas las criaturas, toda la vida”.